Claves para la prevención de enfermedades en peces ornamentales

Los peces de acuario pueden ser portadores de diversos patógenos. Las enfermedades bacterianas son las más comunes y suelen estar asociadas a bacterias presentes en el ambiente acuático que se vuelven oportunistas cuando el pez sufre estrés o mala calidad del agua.

Entre estas, destacan géneros como Aeromonas y Vibrio, además de la micobacteriosis, una enfermedad de carácter ocupacional que puede causar lesiones crónicas en las personas que manipulan los acuario.

Por otro lado, las enfermedades virales son responsables de las mayores pérdidas económicas en la acuicultura mundial, con tasas de mortalidad que pueden alcanzar el 100%.
 

Familias de virus como Alloherpesviridae (que afecta a carpas y peces dorados) e Iridoviridae son amenazas constantes que carecen de tratamientos efectivos, haciendo que la prevención sea la única defensa real.

Finalmente, los hongos o “pseudohongos”, como Saprolegnia, suelen aparecer como invasores secundarios cuando la inmunidad del pez disminuye o el sistema está desequilibrado.

Claves para la prevención y el éxito sanitario

Para garantizar la excelencia sanitaria y el bienestar de los animales, las fuentes recomiendan tres pilares fundamentales:

 

1. Biosecurity y Manejo Proporcional: Es esencial adquirir animales únicamente de establecimientos con control sanitario efectivo que aseguren la ausencia de patógenos. Además, se debe implementar un periodo de cuarentena de entre 15 y 90 días para cualquier ejemplar nuevo, permitiendo la detección temprana de posibles portadores asintomáticos.

 

2. Tratamiento Avanzado del Agua: En sistemas de recirculación, el uso de filtros de radiación ultravioleta (UV) y ozonización es obligatorio para inactivar bacterias, virus y hongos. La radiación UV provoca daños genéticos en los patógenos, mientras que el ozono oxida la materia orgánica y microorganismos, mejorando además la claridad del agua.

 

3. Higiene y Control de Contaminación Cruzada: Cada sistema de acuarios debe contar con utensilios y equipos individuales y exclusivos para evitar que las enfermedades se propaguen de un tanque a otro. El uso de desinfectantes específicos, como la Cloramina-T, es una práctica recomendada para la limpieza de estos materiales.

 

Conclusión

La prevención en el mundo de los peces ornamentales no es solo una cuestión de estética, sino de salud pública y responsabilidad ambiental. La adopción rigurosa de buenas prácticas de manejo, el mantenimiento de una excelente calidad del agua y la vigilancia sanitaria constante son las herramientas más eficaces para proteger la vida acuática y a quienes disfrutan de ella

Articulo científico completo:  
 Cardoso, P. H. M., Moreno, A. M., Moreno, L. Z., Oliveira, C. H., Baroni, F. A., Maganha, S. R. L., Sousa, R. L. M., & Balian, S. C. (2019). Infectious diseases in aquarium ornamental pet fish: prevention and control measures. Brazilian Journal of Veterinary Research and Animal Science, 56(2), e151697. https://doi.org/10.11606/issn.1678-4456.bjvras.2019.151697